El próximo 31 de enero entrará en vigor en China una nueva ley que incrementa hasta niveles máximos la censura contra la publicación de vídeos en Internet. Esta normativa permite exclusivamente a las web estatales la emisión de este tipo de contenidos.

La nueva regulación del Ministerio de Información chino afectará también a aquellos servidores de vídeo que estén registrados en el país asiático, según informó un portavoz ministerial, aunque no aclaró si ello supondrá el veto a YouTube y a otros portales similares.

Una censura más para los ciudadanos Chinos y seguro que no será la última.