La edición de este año de la Campus Party, la undécima, ha cerrado sus puertas con un buen sabor de boca. Se ha registrado un récord de participación con más de 8.100 “campuseros”, que han disfrutado de los videojuegos y de la vertiginosa velocidad que les ofrecía este año la organización, nada menos que cinco gigas.

Pese a este rotundo éxito, la cita no tiene asegurada su continuidad en Valencia. Después de ocho años en la capital del Turia -cuatro en la Ciudad de las Artes y las Ciencias y tres en la Feria de Valencia-, los organizadores de la Campus Party se plantean cambiar de sede.

Dicen que el crecimiento experimentado en los últimos años, tanto en número de participantes como en la calidad y cantidad de los contenidos, “cierra una etapa de Campus Party”. En cualquier caso, continúan las conversaciones con la Generalitat Valenciana para buscar nueva ubicación a la edición del próximo año.